jueves, 29 de marzo de 2018

experimentando la plasticidad del pensamiento

La Línea

Trazo delgado, sin aspiraciones más allá de su forma, con honestidad se muestra tal cual es, no como otros que con trémulo se expresan. No, la línea no pretende ser más, es tan sólo lo que es, trazo vulgar con un inicio y fin delimitados, está circunscrita a su propio nombre. Aunque puede tener color, un rasgo que le podrá dar singularidad, es verdad que también grosor, y sin embargo será una línea acotada, estrecha, empero continua, hasta donde más no dé. Es solamente lo que es, longitud y latitud en un plano, sin volumen, siempre en un plano y curiosamente podrá girar y caer y sonar y resonar según el material del plano contenedor, y si este contenedor es la imaginación entonces hasta podrá oler, sonar y retumbar la línea y quien lo sabe hasta girar, quizás en su plano contenedor o si es más atrevida nuestra imaginación quizás podrá experimentar un tímido volumen, y aún así seguir siendo su nombre, sin poder escapar nunca de él.

No sabemos si esta proposición de corrupción del pensamiento radica en sí misma o lo es en la permisividad del lenguaje, lo que sí sé es que yo me lo imaginé, una línea sin plano, con olor magro, como todo aquello que está condenado a su nombre.

jueves, 8 de marzo de 2018

Que siga la lucha: yo opto por la “Tolerancia”






Que siga la lucha: yo opto por la “Tolerancia”, el “Respeto” y la “Equidad” no necesariamente femenina, sino humana y de ser posible que se extiendan a otros seres vivos estos principios… Obviamente en la medida de lo posible, lo cual será otro tema de debate...





Hoy es un día en el que todos los humanos que optamos por el respeto a las diferencias de pensamiento; creemos en la equidad, aún si la biología y las condiciones evolutivas nos diferencian, a unos por el sexo, a otros por su origen, etc. Y que sin embargo, gracias a nuestra evolución social podemos optar decantarnos por la tolerancia y el respeto y asumir que estas diferencias tan sólo nos enriquecen como especie, nos nutren, nos benefician.





Entonces hoy es el día en el que vale la pena recordar a las mujeres que optaron por una lucha que todavía no termina, que alzaron la voz desde las sombras del anonimato y antagonismo, de la desigualdad social, como otrora los esclavos lo hicieron (afortunadamente esta realidad no era tan salvaje para las mujeres como para los esclavos lo fue a veces), y es precisamente que muchos de nosotros, los actuales ciudadanos emanamos de esta lucha aun no siendo mujeres, pues somos los hijos de los diversos movimientos que permitieron que nuestra madre se abriera un espacio laboral y de desarrollo personal, pese a las condiciones sociales que antaño eran mucho más limitadas.





Ellas, desde su trinchera allanaron el camino del progreso de estas luchas por crear un mundo y una percepción del mundo más equitativa; la lucha continúa, no hay que olvidar que incluso ahora el hecho de signar los movimientos de forma sexuada o por genero,: Mujer, Feminismo, Hombre, Machismo, Lesvico, Gay, Transexuales, o incluso Asexuales, o por su condición alimentaria o social como vegetarianos, veganos, anarquistas, hippies, de derecha, nacionalistas, etc. Que retrotraen las diferencias precisamente para conseguir las equidades, son movimientos que deberán de ser tan nutridos y flexibles pues sus principios a veces los abandonan los abanderados o integrantes, tal es el caso que pidiendo equidad exigen ventajas: Un ejemplo, en los camiones colectivos en donde los lugares para mujer son muy amplios y en definitiva muchas de ellas mejor se pasan al espacio diverso, en donde les procuran asientos a los ancianos y embarazadas y no porque sean del otro sexo , sino porque hay la empatía de que lo necesitan más que los demás, el asiento, o incluso personas con capacidades diferentes que ceden su asiento en favor de alguien mayor o hombre con hijo, estas actitudes y valores son los que deberíamos de privilegiar en mi opinión, pues existe el riesgo al sexuar o diferenciar los valores respecto del género que se apliquen de manera unilateralmente facciosa. Y es allí en donde los movimientos actuales están condenados a ser sexistas si no los maduramos, ya que no se espera que un hombre, opte por el feminismo a menos que tenga una ruptura social de mayor a menor calado, y esto considerando sus circunstancias personales puede ser un estigma en sociedades actuales que se pronuncian por la equidad sexuada, lo cual solo habla de una inmaduración o insensatez conceptual.





Por esto mi propuesta se basa en un crecimiento o maduración de los diversos movimientos hacia un punto poli-género (considerando aquí la situación biológica sexuada, disociadas precisamente de las preferencias sexuales en tanto seres sociales que somos), debido a los diversos roles actuales, es decir estamos en un periodo infantilizado y es que la maduración se obtendrá si caminamos hacia un nivel más conceptual y menos sexuado por lo que deberíamos de impulsar y construir sociedades poli-género ya que tenemos el caso de figuras que optan por el feminismo y sin embargo no toleran la diferencias de la diversidad sexual, para ejemplo: Tuve una vendedora muy buena, que era transgénero, ella cuando iba al baño se metía al de mujeres, esto debido a que no contamos con baño trans… y me reclamaba la administración este hecho debido a las quejas de otras mujeres que no toleraban que entrara un hombre vuelto mujer (en su sexo) que compartiera el espacio sanitario y es que no se daban cuenta que esta persona tuviera un problema similar al de una mujer entrando al baño de hombres, pues aunque fuera, como es el caso un hombre transgénero tampoco estaba identificado con los hombres. Es en ejemplos como este, en el que se abre el debate, si como sociedades no podemos proteger la decisión de nuestros ciudadanos tan sólo por entrar a los sanitarios es que no estamos madurando el conflicto verdadero, que es la falta de tolerancia hacia las diferencias de pensamiento, es decir el respeto al derecho de determinación por encima del parecer individual. Es el mismo fenómeno que es tema tabú como el de la violación de hombres de corta edad o niños por hombres o mujeres de lo cual no hay ni suficiente investigación y por lo tanto carecemos de estadística debido a que las sociedades reprimen muchísimo más la denuncia de estos casos. Tenemos que madurar, tenemos que optar por mejorar como sociedades ante estos temas, en vez de negarnos a revisarlos.





Ojalá y en días como hoy, recordemos que podemos optar por ser más equitativos y cuestionarnos aspectos tales como ¿qué pasaría si un hombre hetero opta por un vestido y un labial, y una mujer hetero opte por una actitud menos pulcra? hasta temas más profundos y de tabú como la concepción masculina y su verdadera capacidad de atender a un crío. Estos son temas que pondrán a prueba lo que hemos conocido y que antes o después nos acompañarán. Y digámoslo de otra manera, entre otros aspectos, seremos una sociedad madura cuando no tengamos que pensar en sexo para amar a otros humanos, parafraseando a Simone de Beauvoir “En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación. Y es aquí en donde habremos madurado la equidad que ahora es un niño, cuando privilegiemos lo humano por lo humano, sin sexuarlo. Y claro en el contexto de que cualquier crimen o violación del derecho, lo es sin desestimarlo y claro, hay que castigarlo y prevenirlo, y si, definitivamente independientemente del sexo del agresor y de la víctima.





Que siga la lucha: yo opto por la “Tolerancia”, el “Respeto” y la “Equidad” no necesariamente femenina, sino humana y de ser posible que se extiendan a otros seres vivos estos principios… Obv